"No seas como tantos escritores, no seas como tantos miles de personas que se llaman a sí mismos escritores,
no seas soso y aburrido y pretencioso, no te consumas en tu amor propio."

Charles Bukowski



5 de junio de 2012

Apología del Infantilismo


Lo siento, pero nunca lograré entender lo que la gente califica de serio y sensato. Me tacharán de niño, inocente, inmaduro e idealista. Bien, adelante, lo acepto, y pido disculpas de antemano. Debería entonces empezar advirtiendo que esto es apología del infantilismo.

Cómprate un coche en rojo mate, con llantas de aluminio, cambio automático, Antilock Brake System, ambientador con olor floral o de bosque de encinas y te conviertes en un tío importante, con tema del que hablar para rato. Habla de las leyes físicas que rigen el comportamiento de los metales a más de 2000 grados (ojo, grados kelvin), habla de finanzas, de economía a escala global, del mercado bursátil... y automáticamente te convertirás en un referente, alguien al que merece la pena escuchar y seguir. Acompáñalo con un traje de seiscientos euros, una corbata Jacquard, un reloj de oro, unos zapatos de cuero y un peinado a lo Andy García y las madres te señalarán con el dedo y le dirán a sus hijas: "ese hombre es una persona seria, ha conseguido en la vida lo que quería, nadie le ha regalado nada".

Sé capaz de renunciar a tus sueños por una estabilidad laboral, sé capaz de renunciar a tus deseos por una estabilidad emocional. Cercena tus sentidos, evita que el olor de los gases flatulentos de tu jefe te desagraden. Cambia la comida sabrosa por la comida sana, la morcilla y el bacon por tortas de arroz insípidas y leche sin lactosa, sin ácidos grasos, sin colesterol, sin leche. Coca Cola mejor que Pepsi, que a su vez engorda menos que la Fanta, la cual aporta más vitaminas que el yogur griego inocuo de los martes después de la pera, y con o sin bífidus, toma Kellogs que deberán ser más sanos que las pastas del té.

¿Y tú cerebro? ¿Está sano?

Moldea tu cuerpo, levanta pesas de diez, veinte kilos. Aumenta el volumen de tus bíceps, tríceps, cuádriceps, deltoides, trapecios... Nos tienen engañados, en los gimnasios, además de esculpir trozos de carne, se aprende anatomía. Levanta pesas de treinta, cuarenta. Que se vean todos los abdominales, y el resto te los inventas. Que las mujeres suspiren cuando te vean. Que los demás hombres te envidien. Levanta pesas de cincuenta, sesenta, setenta... ¿Cuánto vales? El peso que levantas, ni más ni menos. Empiezas a parecer una albóndiga venosa. Y además está la cara... espejo del alma por otro lado, difícil de cambiar con pesas. Difícil presumir de ella.

No, tú aceptas que la televisión basura es basura, y casi no la ves, sólo cuando no tienes otra cosa que hacer, que te entretiene un rato. Valiente argumento. No tener nada que hacer significa el avenimiento del apocalipsis. No tener nada que hacer significa que la naturaleza ha muerto y es inútil saborearla paseando. No tener nada que hacer es que no queda un libro interesante en el mundo, que no existe una crisis injusta que desenmascarar o un niño en algún rincón muriéndose de hambre al que atender. No tener nada que hacer significa que aunque te entierren a los ochenta, tú ya llevabas cincuenta años muerto.


*          *          *

Me declaro culpable de todos los delitos que se me imputan. Admito que me suda los pies si la prima de riesgo sube o baja. Admito ser un pecador porque no poseo acciones empresariales ni sé cómo conseguirlas. Concedo que me tachen de desfasado porque no me interesa el Twitter ni el Whatsapp. Hago lo posible por no enterarme de cuando es Eurovisión. Entro con más silencio en los bosques que en las iglesias. Descanso el miembro en las pasarelas de moda, colgando los testículos cual bufandas del cuello de Yves saint Laurent y de Coco Chanel. Vomito nada más encender la tele. Si encima hay telebasura vomito encima del vómito para estar a la altura.


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1 comentario:

  1. _ Ese hombre... ¿No estaba muerto?
    _ LLeva años muerto, pero nadie se lo ha dicho.

    Pues así es la vida, resumida en una pregunta inocente y una respuesta afortunada. Dicho esto, es dificil convencer a un cementerio de que dos pasos al frente.

    Un saludo desde Café y cigarrillos!

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